¿Por qué aunque te depiles con la cuchilla más suave del mundo la piel está áspera y rasposa al cabo de unas pocas horas? La explicación es muy sencilla: en primer lugar, la cuchilla corta literalmente cada pelo dejando su extremo afilado y en punta. Este extremo afilado se queda a flor de piel, por lo que cuando empieza a crecer el pelo (al cabo de unas horas) la punta afilada sobresale y empieza a pinchar.
Más suave. Más fácil. Más duradero. Se acabaron los cortes y las piernas rasposas. Sin truco. Las Cremas y Mousses Veet® funcionan tan bien porque penetran en la piel y disuelven las proteínas que hacen que el pelo crezca. De esta forma, consigues mayor suavidad hasta el doble de tiempo que con la cuchilla.
La cera elimina el vello desde la raíz proporcionándote una suavidad extrema hasta 4 semanas. Además, si el vello vuelve a crecer, suele hacerlo de forma mucho más débil y escasa. Las ceras depilatorias Veet® son fáciles de usar e infinitamente menos dolorosas de lo que imaginas. Prueba la depilación con cera y olvídate de la molesta sensación de picor que provoca el pelo incipiente.

Cuchillas vs. depilatorios


